Esta vida, que bien podría ser una antesala del infierno, plagada de desengaños, horrores, pérdidas, abandono, indiferencia…DOLOR, en definitiva. Dolor en todas sus formas, alimento para el monstruo que todos llevamos dentro, que nace con nosotros y crece en cada descuido, en cada momento en el que la tristeza, la ira, la derrota, la desesperación hacen mella en el corazón. Ese monstruo, nuestra herida que pide a gritos una cura, un imposible porque en esta vida no hay tregua. Ese monstruo, que si tuviera un nombre bien podría ser Frankenstein. “Que vine a este mundo para ser abandonada. Que estoy irrevocablemente sola.” (Mary Shelley)
Comentarios
hay un señor que muchos estamos de acuerdo en que era dios, en que es dios (aunque quizá nosotros también lo somos), y entre sus palabras hay algunas especialmente significativas, cmo "mi yugo es ligero y mi carga suave", no siempre el sufrimiento es el camino y algunos sufrimientos son más gratos que otros
yo no sé antes, pero sí sé que ahora no estás sola, yo me he empeñado en acompañarte
un beso